
El encuentro internacional de relevos entre España y Portugal y el GP Villafranca Ciudad del Deporte convertirán este miércoles a la localidad en uno de los focos del atletismo
Hay eventos que llenan una pista. Y luego están los que transforman una ciudad entera durante unos días. Eso es exactamente lo que empieza a respirarse ya en Villafranca de los Barros, que este miércoles acogerá el Encuentro Internacional de Relevos España-Portugal junto al estreno del Gran Premio Villafranca Ciudad del Deporte, una cita incluida en el calendario oficial de World Athletics.
La presentación oficial celebrada este lunes en el Ayuntamiento de Villafranca de los Barros dejó una sensación clara: el atletismo extremeño quiere seguir creciendo sin complejos. Y además quiere hacerlo a lo grande.
“Va a ser el epicentro del atletismo ibérico e internacional”, resumió durante el acto uno de los responsables de la organización. Una frase potente, sí, pero que en Villafranca ya no suena exagerada. Porque lo que hace unos años parecía casi imposible hoy empieza a convertirse en rutina: selecciones nacionales, pruebas internacionales, atletas olímpicos y proyectos de alto nivel aterrizando en una localidad que ha encontrado en el atletismo una seña de identidad.
Mucho más que una competición
El evento del miércoles no será únicamente un duelo entre España y Portugal. Será también una especie de escaparate de hacia dónde quiere caminar el atletismo español.

El seleccionador nacional de relevos, José Peiró, dejó claro durante su intervención que la apuesta por Villafranca no es casualidad. “Tenéis instalaciones, tenéis gente que trabaja muy bien, tenéis apoyo institucional, pero sobre todo tenéis algo que os diferencia: el trato humano”, afirmó.
Y no fue una frase de cortesía. El técnico recordó la experiencia vivida el pasado año en Extremadura y reconoció que desde que llegó a Villafranca volvió a sentirse “como en casa”.
Peiró habló además de un momento especialmente dulce para los relevos españoles. “Los resultados últimamente nos están acompañando en todas las disciplinas”, explicó antes de destacar el crecimiento internacional del equipo nacional. De hecho, recordó un dato que refleja el salto competitivo dado por España: “Solo tres países han conseguido clasificar al 4x100 mixto y al 4x400 mixto para el Ultimate: Estados Unidos, Jamaica y España”.

Una frase que resume perfectamente el nuevo escenario del atletismo español.
El orgullo extremeño de David Barroso
Si hay un nombre que sobrevuela toda la semana en Villafranca es el de David Barroso. El mediofondista extremeño será uno de los grandes protagonistas del miércoles con su intento de récord de España de 500 metros durante el Gran Premio.
Y en la presentación se habló mucho de él.
“David es un claro exponente del trabajo que estáis haciendo aquí”, señaló Peiró. El seleccionador incluso dejó caer que el atleta merece “estar en muchos sitios internacionales importantes”, alimentando además el runrún sobre futuras convocatorias internacionales.
Barroso representa bastante bien lo que está ocurriendo alrededor del atletismo extremeño: talento, estructura, trabajo de base y un ecosistema competitivo que empieza a mirar cara a cara a los grandes focos nacionales.
Villafranca y el efecto Capex
Gran parte de esa transformación lleva años teniendo un mismo motor: el Capex.
El club de Villafranca vuelve a aparecer detrás de otro gran evento nacional apenas unos días después de clasificarse para la final por el título de División de Honor. Y eso tampoco es casualidad.
El presidente del club, Martín Martínez Amaya, prefirió mantener un perfil más discreto durante la presentación, aunque lanzó un mensaje claro a atletas y organizadores: “Queremos que esto salga bien”.
Quien sí profundizó más en la dimensión del proyecto fue el alcalde de Villafranca, Francisco Jiménez Araya, que defendió sin rodeos la apuesta institucional por el deporte.
“Las administraciones debemos estar a la altura y comprometernos presupuestariamente”, explicó antes de anunciar que el municipio invertirá 1,6 millones de euros en instalaciones deportivas dentro de un proyecto más amplio ligado a fondos europeos.
Pero más allá de cifras, el alcalde dejó una idea muy interesante: Villafranca quiere consolidarse como sede habitual de grandes eventos. “Queremos demostrar que podemos organizar competiciones de primer nivel”, afirmó.
Y en realidad, eso ya está ocurriendo.
Atletas que inspiran a los más jóvenes
Otro de los momentos más cercanos de la presentación llegó con las intervenciones de los velocistas Daniel Rodríguez y Esther Navero, ambos vinculados al Capex y convocados con la selección española.

Daniel habló desde la experiencia y desde el recorrido personal de alguien que empezó entrenando “en una pista de cemento” en su pueblo hasta acabar en el CAR de Madrid.
“El trabajo que hay detrás es espectacular”, comentó sobre el grupo nacional de relevos. Y dejó una reflexión muy potente sobre el relevo generacional: “Los jóvenes son los que nos van a ir echando poco a poco del equipo”, dijo entre sonrisas, animando a los atletas más pequeños a seguir creyendo en el camino.
Esther, por su parte, resumió lo que supone vestir la camiseta española con una frase sencilla pero directa: “Es todo un orgullo”.
En un deporte tan exigente y muchas veces tan silencioso como el atletismo, escuchar a atletas internacionales hablando así delante de niños y clubes de base también forma parte del valor real de eventos como este.
Extremadura quiere seguir creciendo
La sensación general durante toda la presentación fue que el atletismo extremeño vive un momento de crecimiento evidente. Lo deslizó también José Alberto Cacho, director gerente de la Fundación Jóvenes y Deporte, que agradeció al Capex su capacidad para “llevar el nombre de Villafranca y Extremadura a todos los puntos a nivel nacional”.
“Los éxitos hacen que la gente siga un deporte”, explicó.
Y probablemente ahí esté una de las claves de todo esto. Hace unos años era difícil imaginar a Extremadura acogiendo un encuentro internacional de relevos absolutos entre España y Portugal. Hoy sucede con naturalidad. Y además lo hace en una pista donde habrá atletas internacionales, promesas nacionales y nombres extremeños soñando en grande delante de su gente.
El miércoles, Villafranca tendrá focos, cámaras y atletismo de máximo nivel. Pero también tendrá algo más importante: la sensación de que todo esto ya no es una excepción.









