
El club pacense firmó un gran fin de semana en Ourense, con tres medallas, tercer puesto en el medallero nacional y subida hasta la séptima plaza de la Liga Española de Dragon Boat
El Club Piragüismo Extremadura volvió de Castrelo de Miño con el barco cargado de metales y buenas sensaciones. La Copa de España de Dragon Boat dejó al equipo pacense como uno de los grandes protagonistas del fin de semana, con dos oros, una plata, el tercer puesto en el medallero nacional y una subida hasta la séptima posición de la Liga Española de Dragon Boat.
Fue una competición de esas que miden algo más que velocidad. En el Dragon Boat cada palada exige sincronía, confianza y oficio colectivo, y ahí el conjunto extremeño volvió a enseñar una de sus mayores fortalezas: saber remar unido incluso cuando la carrera se complica.
Un equipo que supo competir en cualquier escenario
El primer golpe llegó el sábado en PD1 200 metros, donde el Club Piragüismo Extremadura se llevó el oro y abrió el fin de semana con autoridad. Después llegó una de las actuaciones más meritorias de la expedición: la plata en PD3 200 metros, lograda pese a competir con ocho tripulantes en lugar de diez.
Esa capacidad de adaptación volvió a aparecer en la final Open Senior 200 metros, donde el equipo repitió embarcación incompleta y aun así terminó en una notable quinta posición frente a rivales de mucho nivel nacional.
El domingo completó el botín con otro oro en PD2 200 metros, una prueba que confirmó el gran tono competitivo del club. Además, el conjunto pacense cerró su participación en Mixto Senior con una séptima plaza que también sumó para la clasificación general.
El balance habla por sí solo, pero la imagen va más allá del podio: un club que sigue creciendo en el panorama nacional del Dragon Boat, con la inclusión como bandera y el trabajo en equipo como motor.









